La Escuela Taller se convertirá en julio en Centro de Formación para profesionalizar los cursos

El director del Centro de Formación del Servef, Alejandro Martínez, confirmó ayer en Almassora que la solicitud para transformar la Escuela Taller en Centro de Formación prosperará el próximo mes de julio. De esta manera, indicó Martínez, la localidad podrá optar a los cursos formativos que oferta el Servef a partir del segundo trimestre del año. El equipo de gobierno ha recordado que la homologación del edificio permitirá expedir certificados de profesionalidad por primera vez para ampliar las competencias laborales de sus alumnos.

El propio director del Centro de Formación y la jefa del Servicio de Formación, Rosario Tena, visitaron ayer las obras que está llevando a cabo el Ayuntamiento en las antiguas naves de la Escuela Taller. La alcaldesa, Susanna Nicolau; la primera teniente de alcaldesa, Merche Galí; y el concejal de Empleo, Santiago Agustí, recorrieron las instalaciones en las que el consistorio ha invertido 100.000 euros para ejecutar el proyecto más votado de los presupuestos participativos de 2016.

Almassora Escuela Taller

Los responsables del Servef confirmaron la agilización de los trámites para homologar el edificio según la normativa de los Centros de Formación y que el fin de las obras coincida con la certificación oficial para traer nuevas especialidades hasta Almassora. La visita coincidió con la clausura de los talleres de empleo en las modalidades de fontanería y jardinería, un proyecto dotado con 146.519,04 euros de subvención en el que han participado 16 personas durante medio año.

Los delegados del Servef incidieron en la capacidad de las instalaciones para acoger a los alumnos de los futuros cursos homologados. No en vano, las obras afectan a una superficie de 549 metros cuadrados e incluyen la instalación de ascensor, la apuesta por material ignífugo para resistir un posible incendio, la construcción de un vestuario adaptado para personas con discapacidad y la redistribución del interior, prácticamente abandonado y en avanzado estado deterioro.

Con la finalización de las obras, que están muy avanzadas, el bloque dispondrá de dos aulas para clases teóricas, un aula de informática, un taller polivalente, un vestuario para hombres y otro para mujeres y un tercero adaptado, además de las tres salas que servirán como secretaría, dirección y sala de profesores. Por su parte, la zona exterior albergará espacios para la práctica de albañilería, energía solar y jardinería.

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